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Noticia Ampliada

  • 25/06/2026
  • Aceitunas, reuniones y festejos

Por Carolina Sol Di Tommaso, Departamento de Marketing de Castell (www.castell.com.ar).

Las aceitunas son, junto al aceite de oliva, uno de los alimentos
más tradicionales de la dieta mediterránea. Su consumo era habitual entre
griegos y romanos que apreciaban sus cualidades para la mesa y las
consideraban afrodisíacas. Para los pueblos primitivos, el olivo y su fruto
han sido siempre símbolo de paz, sabiduría y progreso y el aceite era
apreciado por sus valores nutritivos y medicinales.

Las aceitunas son muy versátiles tanto en formas como en momentos de
consumo. Su consumo va parejo al consumo gregario, comunal, a compartir
disfrutando de los tuyos. Van asociadas al relax, a la celebración, a la
alegría, al tiempo libre y al esparcimiento. Por esta razón no pueden faltar
en la mesa.

Es un ingrediente al alcance de todos y un alimento perfecto para el
siglo en el que vivimos. Son fáciles, prácticas, cómodas, asequibles y se
conservan mucho tiempo. Reúnen los cuatro sabores básicos que detecta el
paladar: ácido, amargo, dulce y salado, lo que permite su utilización en
cualquier receta culinaria. Por eso, no pueden faltar en reuniones
familiares, viendo el partido con los amigos, ante visitas inesperadas, como
aperitivo etc.

Hay muchos momentos buenos que son mejores si los acompañamos con
unas aceitunas. No hay pizza sin aceitunas, ni tampoco picada -que se precie
de tal- sin un cuenco de olivas. Verdes, negras, con carozos, sin ellos o
rellenas, sin importar la variedad, ellas están presentes en más de un
momento de la vida y, sobre todo, cuando nos encontramos con amigos.

Acompañando la espuma de la cerveza que sube por el vaso un viernes
a la noche o siendo el toque final de un Martini el sábado en la disco.
Están allí nuevamente, pero no solas, sino siendo un elemento de unión con
nuestros compañeros, ya sea en intensas charlas, en divertidas cenas o
dándonos la valentía necesaria para encarar juntos una madrugada de
conquista.

Con este prólogo queda claro que las olivas son también nuestras
compañeras, porque nos llaman desde la mesa, porque le dan un gusto extra a
las recetas, porque enaltecen un sándwich solo son su presencia o
simplemente porque nos dejan jugar con ellas en el fondo de la copa.

Incluso, hasta pueden ser la excusa para juntarse, o acaso nunca se
escuchó: “¿Venís a casa y mientras esperamos que lleguen todos cortamos una
aceitunitas?”. Las aceitunas son tan versátiles a la hora de incluirlas en
la cocina y los platos como flexible es la amistad, que se adapta a los
distintos gustos de los amigos, que supera diferencias y que todo lo sazona
con una dosis de contención inigualable.

Por todo esto, si vas a festejar, no te olvides de sumarlas a tu mesa.

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